Los luchadores populares, los patriotas y demócratas, no podemos permitir que los desengaños y frustraciones, ocasionados a las amplias masas populares por tradicionales grupos de poder que han traicionado los intereses de nuestro pueblo y nación nos conviertan en meros espectadores del descalabro nacional.

Tenemos un compromiso de lucha y de cambio.

La crisis hay que enfrentarla, combatiendo sus causas, a sus responsables y beneficiarios, con métodos, formas y prácticas de organización y lucha que respondan a los anhelos y aspiraciones del pueblo por un verdadero cambio y una redistribución equitativa de la riqueza nacional, contra toda forma de opresión e injerencia extranjera, contra la corrupción y la pobreza.

Asumimos este reto histórico, el deber y derecho irrenunciables de conducir la lucha política revolucionaria del pueblo, y por ello nos constituimos en el MOVIMIENTO POLITICO CORAJE CIVIL que promoverá un gobierno patriótico, democrático y revolucionario de activa participación popular transformadora.

Vamos a moralizar la administración pública reorientando, fortaleciendo y democratizando el Estado en relación con las necesidades y requerimientos fundamentales de la sociedad ecuatoriana, creando condiciones materiales de seguridad y respeto básicos entre sus servidores, a la vez que promoviendo paralela e imprescindiblemente su participación activa en una profunda campaña contra la corrupción y tortuguismo burocráticos, implementando además normas jurídicas y medidas políticas que sancionen y erradiquen la corrupción, el peculado y el enriquecimiento ilícito.

Modernizaremos el Estado resolviendo el secular y anacrónico divorcio existente entre él y la sociedad, en base de fomentar la organización social en unidades y corporaciones de producción con el resuelto apoyo político, técnico y financiero de las respectivas instituciones públicas.

Acogiendo la iniciativa popular orientaremos y dinamizaremos la planificación estatal, a fin de racionalizar el uso y aprovechamiento de los recursos naturales, especialmente mineros, Agregar a diccionario, forestales, madereros e ictiológicos, prestando particular atención al desarrollo agropecuario, la artesanía y la pequeña industria como condiciones básicas para un sólido desarrollo nacional.

La producción estará orientada a satisfacer las necesidades fundamentales de los ecuatorianos, haciendo de la exportación de los excedentes una de las fuentes de ingresos fiscales para la atención y mejoramiento de los servicios públicos y la construcción de la infraestructura básica del desarrollo tecnológico y científico de la sociedad.

La importación estará determinada por las necesidades del desarrollo nacional, limitándose la de productos suntuarios y priorizándose la de equipos y tecnología necesarios para el desarrollo de la agricultura, artesanía e industria.

Fomentaremos la consolidación y desarrollo de la actividad productiva, comercial y financiera nacional orientada a elevar su grado de competitividad en el marco de una verdadera integración regional, privilegiando la satisfacción de las necesidades de nuestro pueblo y promoviendo la integración de los pueblos y países hermanos en acciones conjuntas para romper la dependencia y frenar las ambiciones propias de los grupos monopólicos internacionales.

La salud, la vivienda y los demás aspectos de la seguridad social serán de preferente atención del Estado en base de la utilización combinada de la ciencia y tecnología moderna con las mejores tradiciones y experiencias de nuestro pueblo.

Promoveremos una reforma educativa integral que erradique los métodos y prácticas de la educación tradicional y elitista, orientando una educación nacional científica y democrática que inscriba los planes y programas de estudio, en todos sus niveles, en las necesidades y objetivos de la transformación y desarrollo de la sociedad ecuatoriana.

Garantizaremos la identidad nacional defendiendo y desarrollando las tradiciones culturales de nuestro pueblo en un marco de respeto a los pueblos y nacionalidades, en base a las prácticas y conceptos libertarios del movimiento popular, terminando con toda forma de discriminación política, religiosa, cultural, racial, y de cualquier otra índole que afecte a la unidad e integración nacional, haciendo de la cultura popular un instrumento efectivo para la emancipación política y la transformación social.

Para garantizar la soberanía e independencia nacional el Gobierno de CORAJE CIVIL emprenderá políticas que promuevan el desarrollo autónomo del país en las áreas estratégicas de carácter económico, político y militar, conjugando con los intereses del Estado los de carácter progresista de la iniciativa privada.

Nuestra vocación democrática se expresa en el respeto a las libertades públicas y derechos ciudadanos, a la libertad de pensamiento y expresión, a la libertad de organización y reclamo, a los derechos humanos y a los más altos valores éticos y morales.

En base a los conceptos históricos, jurídicos, políticos y geográficos que fundamentan la soberanía e integridad territoriales, reivindicamos nuestros derechos amazónicos.

Proclamamos nuestra decisión de contribuir a forjar una comunidad internacional en la que prime el respeto a la dignidad, soberanía y autodeterminación de los pueblos; repudiamos las guerras de agresión y conquista y nos unimos a los esfuerzos de los pueblos y naciones del mundo que, como nosotros, pugnan por la emancipación política, social y económica.

Somos herederos de una tradición de luchas libertarias, de Rumiñahui, Daquilema, Cecilio Taday, Lázaro Condo, Dolores Cacuango, Alfredo Baldeón, Tomasa Garcés y Francisco Cumbicos; de Espejo, Bolívar, Sucre, Montalvo y Peralta; de la Revolución de las Alcabalas; de Eloy Alfaro y sus Montoneras, del 15 de Noviembre e 1922 y de la Jornada del 28 de Mayo de 1944; de Milton Reyes, Miguel Pozo, Rosita Paredes y Jorge Tinoco; y de acciones heróicas que como las libradas en Pisullí, han sido escritas con sacrificio y sangre de nuestro pueblo, en su lucha contra la opresión, explotación y miseria.

Hagamos de esta vigorosa tradición de lucha, de esta unidad forjada en mil combates, la organización política que unifique, organice, eduque y conduzca a todo el pueblo a la aplicación firme y entusiasta de su PROGRAMA DE GOBIERNO PATRIÓTICO, DEMOCRÁTICO, POPULAR Y REVOLUCIONARIO.

La historia la hacemos los pueblos, vamos a la construcción de una Patria nueva, justa y humana. Reivindicamos el derecho a gobernarnos y dirigir nuestro propio destino.