El doctor Edgar Coral Almeida pidió al Presidente de la Sala de lo Civil, Mercantil y Familia de la Corte Nacional de Justicia, declarar confeso al Presidente Rafael Correa Delgado por las injurias proferidas en su contra durante el enlace ciudadano No. 206 del 29 de enero de 2011, realizado en la Cooperativa de Vivienda Pisullí, porque el mandatario no compareció al segundo llamado a rendir confesión judicial sobre el caso, conforme lo determina el Art. 131 del Código de Procedimiento Civil.

Correa Delgado fue llamado el 17 de este mes a rendir, por segunda vez, confesión judicial, “bajo prevenciones de ley”, una vez que no lo hizo el 15 de mayo pasado. Al no hacerlo, el injuriador quedó “bajo apercibimiento de que será tenido por confeso”, de acuerdo al Art 127 del Código de Procedimiento Civil.

En dicho enlace, Correa Delgado acuso a Coral Almeida de ser “traficante de tierras”, imputación que el mandatario no ha demostrado durante el proceso.

En escrito dirigido al Presidente de la Sala de lo Civil, Mercantil y Familia de la Corte Nacional de Justicia, el injuriado Coral Almeida expresó que Correa Delgado no ha comparecido a rendir la confesión judicial, en franca rebeldía a lo dispuesto en legal y debida forma por la Dra. María Rosa Merchán, Jueza de la Sala de lo Civil y Mercantil de la Corte Nacional de Justicia, lo que no solo constituye un acto de franca rebeldía a la disposición legal, sino “un irrespeto a la justicia, más aún cuando el primer mandatario, públicamente ha sostenido el imperativo moral de que “todos nos sometemos al imperio de la ley, y, fundamentalmente que vivamos en permanente verdad”, lo que no admite excepciones”.

Por lo mismo, solicitó a la Dra María Rosa merchán Jueza que sustancia la causa “declare confeso al demandado economista Rafael Vicente Correa Delgado” e insiste que rinda la confesión judicial solicitada, según lo determina el Art. 131 del citado Código.

La norma dice que si el demandado continúa resistiéndose a comparecer el juez podrá aplicarle “multa de uno a cinco dólares de los Estados Unidos de América diarios, hasta que se presente a rendirla”. El

Art. 132 del mismo Código manifiesta que “aún después de la declaración de confeso, pueden los jueces disponer que, por medio de los agentes de justicia, se haga comparecer al confesante que no hubiere concurrido al segundo señalamiento de día”.